sábado, 30 de diciembre de 2017

¿Qué diferencia un empresario de un emprendedor?


Creditos:Amcs & Ere Asociados Elite

Empresario: persona que posee o dirige una industria, negocio o empresa.
Emprendedor: persona que emprende con resolución acciones dificultosas o azarosas.
Tomando como referencia estas definiciones que nos proporciona la RAE, parece que la diferencia entre ambos conceptos puede quedar más o menos clara. Sin embargo, ser empresario o emprendedor implica muchos más aspectos, retos y responsabilidades a tener en cuenta a la hora de introducirnos en el mundo de los negocios.
Y aún así, emprender no es lo mismo que ser empresario. ¿En qué se diferencian ambos conceptos?
1- El Empresario, tal como lo conocemos, ‘intenta hacer’ y ‘hace’ negocios con el objetivo de satisfacer la necesidad de otros a cambio de un retorno económico./ El emprendedor es similar, pero éste no necesariamente busca una recompensa económica, sino más bien, en un sentido más amplio, busca satisfacer desafíos personales o sociales.
2- El empresario es un ‘creador’, un ‘hacedor’ y un ‘administrador’ de proyectos que, en la mayoría de casos, van dirigidos a empresas como entes económicos, productores de bienes y servicios útiles para cierto grupo de personas. / El emprendedor, por su parte, tiene objetivos más dirigidos hacia ‘los potenciales clientes’, al mismo tiempo que logra el cumplimiento de retos personales.
3- El empresario es una pieza fundamental de la empresa y así se hace notar, de la misma forma que el trabajador a través de sus conocimientos y su estrategia de acción es la persona cualificada para hacer crecer ese negocio. / El emprendedor tiene tan poco tiempo que lo que de verdad quiere y necesita es gente que le facilite las tareas y no caiga en discusiones innecesarias.
4- El empresario se centra especialmente en los datos numéricos de su empresa para saber si un proyecto es rentable o no lo es o si un trabajador es competente. / El emprendedor conoce muy bien su empresa y a las personas que están en ella, dedica tiempo a charlar con los empleados. Es un jefe cercano y accesible.
5- El empresario se centra especialmente en los datos numéricos de su empresa para saber si un proyecto es rentable o no lo es o si un trabajador es competente. / El emprendedor lo que de verdad premia en las personas es su capacidad de esfuerzo y de lucha ya que esto genera compromiso por parte de los trabajadores hacia su empresa.
Estas son algunas de las diferencias entre empresario y emprendedor; aún así, la realidad demuestra que hay quien opina que emprendedor no es más que un pequeño eufemismo de empresario. Seguramente no le falte parte de razón, ya que, ante la mala fama que actualmente tienen la gran mayoría de empresarios, son muchos los que usan la palabra ‘emprendedor’ para mejorar su imagen, aunque como hemos visto, no son sinónimos.
Y tú, ¿te consideras empresario o emprendedor?

viernes, 29 de diciembre de 2017

Cómo empezar a emprender tu propio negocio

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  1. Descubre si eres un emprendedor Y cuáles son tus destrezas. Previamente a cualquier inversión de recursos o tiempo, es necesario que seas sincero contigo mismo y te preguntes si realmente posees todas las cualidades que hacen emprendedores a quienes apuestan por una idea, pues, tal vez esta sea brillante, pero se requiere de mucho más para que tenga éxito, como por ejemplo determinación y pasión, entre otras.
  2. 2 Apuesta por una idea que te apasione
    Muchos emprendedores desarrollan una idea simplemente para obtener dinero porque consideran que forma parte de una tendencia. Sin embargo, es mejor aplicar una idea sobre la cual se tengan conocimientos, y algo de experiencia, y que además pueda contribuir a mejorar la vida de muchas personas.
  3. 3 Estudia tu mercado
    De forma que puedas obtener mucha más información incluso que quienes forman parte de la competencia en el sector. Analiza tu mercado, descubre qué intereses tiene y no sientas desilusión si te percatas que dicho mercado tiene mucha competencia, pues esto podría ser un indicio de que verdaderamente estás siguiendo una idea que ya de por sí es un éxito.
  4. 4 Opta por aquellos productos o servicios que tengan salida
    Pues de nada te sirve una idea que no venda. Guarda preferencia por aquello que tiene más salida. Así, podrás establecer períodos financieros con metas por lograr, y observar resultados exitosos a fin de mes.
  5. 5 Conforma un equipo de trabajo comprometido
    Y que sientan tanta pasión como tú por esa idea, ya que emprender tiene sus momentos difíciles y no es deseable un equipo que se desanime al primer intento. Crea un equipo que sienta compromiso y deseo de superar obstáculos hasta ver la idea convertida en un éxito.
  6. 6 Elabora una lista de contactos
    A la cual puedas informar por correo electrónico sobre las últimas novedades, puesto que en la medida que le entregues contenido de valor, los usuarios tendrán más probabilidades de convertirse en clientes de tu marca
  7. 7 Haz un sitio web
    Cuyo contenido pueda ser compartido por quienes lo visiten, y que además puede ser un medio en el cual alojes un catalogo que brinde información sobre tus productos o servicios, y a través del cual las personas puedan ver especificaciones de los mismos y plantear sus dudas, o resolverlas al leer el contenido de valor. Agregar dicho contenido también puede ser de utilidad para que te posiciones como un experto en el sector y te conviertas en una autoridad.
  8. 8 Evita las deudas
    Especialmente cuando inicias tu negocio, pues lo ideal es empezar a trabajar con un presupuesto que te permita poner en marcha tu idea con los gastos mínimos cubiertos. Si necesitas apoyo financiero, ten preferencia sobre aquellas opciones que te presenten las tasas de interés más reducidas, y con más opciones para pagar. De igual forma, puedes elaborar un plan de negocios que resulte atractivo para buscar posibles inversores o apoyo de instituciones privadas o gubernamentales.
  9. 9 Promociona tu negocio
    Tan pronto como lo tengas. Inclusive, hay quienes empiezan por dar a conocer la idea antes que esta se concrete. La sugerencia es que elabores publicidad de forma creativa, capaz de captar potenciales clientes, sin desestimar ningún medio de difusión: pendones, medios de comunicación, redes sociales, página web. aprovecha todas las opciones que te ofrece Internet.
  10. 10 Hazte presente
    En todas las ferias, convenciones y demás eventos en los cuales puedas hacer conocer tu idea. Estos eventos también son enriquecedores debido a que en ellos puedes aprender estrategias efectivas para posicionarte en el mercado y hacerte notar, tanto por tus potenciales clientes como hacerte un lugar dentro de la competencia.

Cómo empezar a emprender desde cero sin arruinarse

Ser emprendedor seguramente no es la estrategia de supervivencia para todo el mundo. Existen formas de emprendimiento que permiten lanzarse arriesgando poco.


Es un buen momento para emprender. El hecho de que España esté viviendo sus peores momentos económicos en su historia reciente no cambia gran cosa. Emprender no significa únicamente montar un negocio. Según la RAE también se entiende bajo el término “tomar el camino con resolución de llegar a un punto”. O más breve todavía: hacer cosas.

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Si piensas que las cosas buenas ocurren a las buenas personas mejor que no sigas leyendo. Cosas buenas realmente ocurren a aquellas personas que sudan, luchan, sangran, lloran y se levantan del barro para que sus sueños se conviertan en realidad. Igual tú no tienes lo que se necesita para convertirte en un emprendedor que levanta una empresa desde cero y pocos años después vive en yates y coches de lujo. Muy muy pocos logran llegar a ese punto y menos de los que se piensa, empezamos con esto lo hacemos por razones de convertirnos en multimillonarios. Volviendo al título de este post.

¿Es posible emprender sin correr riesgos?

Si, definitivamente se puede. Cómo dije antes. Emprender no significa necesariamente dejar el trabajo y/o coger los últimos ahorros para montar una tienda online. Se pueden generar fuentes de ingresos con muy poca inversión. Cuando digo poco hablo de 50-1.000 euros según el tipo de proyecto que quieras montar. Si alguien te cuenta que para emprender online en general hay que invertir mínimo 5.000 euros puedes dar por hecho que no tiene ni idea de lo que está hablando. Es cierto que hay muchos emprendedores que se lanzan realizando una inversión de 10.000-30.000 euros o incluso más. Hay de todo evidentemente. Si partes desde los recursos disponibles que tienes y buscas opciones que se adaptan a ello no tardarás en encontrarlas.
Hay que emprender con cabeza. Si tienes un trabajo, no lo dejes inmediatamente. Puede que incluso nunca des el famoso salto. Emprender puede significar también trabajar por cuenta ajena y ganarse un sueldo extra de 300-1.000 cada mes con pequeños proyectos online que te vas montando. Para ser emprendedor al 100% hay que arriesgar en algún momento. La probabilidad de fracaso se puede reducir cuando tienes la seguridad de poder volver a un trabajo existente. Si estás en paro realmente no tienes nada que perder. Aunque a muchas personas les cueste encontrar esos 50 euros para emprender, no es una tarea imposible.

Montar un blog para emprender a tiempo parcial

Ya sé lo que me vas a decir. “Tú lo solucionas todo con crear un blog”. No, tampoco es así pero lo que he vivido en primera persona en los últimos años además de lo que observo cada día me reafirma. Un blog puede ser un punto de partida para generar ingresos adicionales sin tener que lanzarse al emprendimiento sin tener una red.
Crear un blog profesional desde cero te cuesta entre 30-50 euros al año. Hay personas que lo logran incluso a un coste inferior. Es cierto que existen opciones gratuitas pero es mejor dejarse de tonterías y hacerlo bien desde el principio. Nadie dice que sea fácil ganar dinero con un blog. Es por ello que muy pocos lo consiguen. Requiere mucha dedicación, cariño e ilusión para tener éxito. No cuentes las horas que inviertes porque serán miles. En este blog he invertido mínimo 2.000 horas de trabajo. Después de 1 año es realista poder llegar a ganar 200-500 euros al mes. Eso bajo la condición de que te lo curras, das con el nicho adecuado y además tienes un poco de suerte, claro… Para un principiante la principal pregunta es “¿vale todo muy bien, pero como se gana dinero con este de ser blogger…?” Buena pregunta así que vayamos al grano.
  • Ganar dinero con publicidad online: quiero ser sincero contigo, no vas a ganar mucho con ello. Siendo optimista te va a generar unos 50 euros fines del primer año. Es más rentable lograr anunciantes directos aunque también más complicado. Esta fuente de ingresos suele ser entre un 20-30% de un blogger profesional.
  • Ofrecer servicios relacionados con el blogging: esta es la fuente con mayor potencial porque ofrece muchas posibilidades. En esta categoría pueden caer servicios de consultoría, ponencias, cursos o trabajos como freelance. En este caso el blog es un canal indirecto para ganar dinero pero aporta la credibilidad y autoridad para que te contraten. Entre el 50-60% de los ingresos pueden provenir a través de servicios relacionados con la creación de contenidos.
  • Venta de productos a través de e-mail marketing: una tarea más complicada es la venta de productos propios o de terceros a través de e-mail marketing. El primer paso fundamental es la creación de una lista de suscriptores. El principal error que se comete es intentar vender de manera inmediata. Hay que aportar antes mucho contenido de valor para que el lector confíe en tu propuesta. Es un tema al que tengo que dedicarle un post detallado porque hay mucho que contar. Puede llegar a generar un 10-30% de los ingresos de un blogger emprendedor.
Los datos que he mencionado pueden variar mucho. Incluso hay bloggers que ganan 10.000 euros al mes únicamente con anuncios pero son la minoría. La distribución que he presentado es realista para lograr unos 300-1.000 euros/mes invirtiendo unos 10-20 horas semanales pero al final cada caso es diferente. Igual tienes que invertir el doble para ganar la mitad. Todo depende desgraciadamente… Casos de éxito existen muchos así que claramente es posible.
No todo el mundo está hecho para ser emprendedor al 100%. Puede ser incluso mucho más inteligente no lanzarse si tu afinidad para el riesgo es muy baja y además disfrutas de tu trabajo por cuenta ajena. Un blog seguramente no es la única opción pero desde mi punto de vista una de las mejores para emprender sin tener que arruinarse.

sábado, 10 de agosto de 2013

ELIMINA LA DEUDA DE TU TARJETA DE CREDITO EN 9 PASOS

Tanto si te has acostumbrado a pagar lo mínimo imprescindible cada mes mientras la deuda de tu tarjeta de crédito sube como la espuma, como si necesitas controlar tus gastos en varias tarjetas (y sus correspondientes cargos financieros y comisiones), intenta seguir estos consejos para reducir tus deudas. 

Elimina primero el sentimiento de culpa

La deuda de las tarjetas de crédito es la pesadilla de muchas familias. El promedio de deuda que una familia de Estados Unidos tiene en tarjetas de crédito es de 7,400 dólares. 

Si te atormenta la deuda, podrías dejar de dar los pasos necesarios para salir de ella. Es fácil pensar: "La deuda me llega al cuello. ¡Qué mas da un poco más!". Pero si corriges tu rumbo ahora, puedes alcanzar otras metas financieras, como ahorrar para comprar una casa o un auto, o tener un bebé. 

Deja todas las tarjetas en casa, menos una

De la misma forma que no pondrías tu dinero en cinco cuentas de banco diferentes, tampoco debes hacerlo con tu deuda. Pon sólo una tarjeta en tu billetera — la que tenga las tasas de interés y las condiciones de pago más ventajosas — y deja las demás en casa o, mejor aún, córtalas. 

Usar sólo una tarjeta te permite darte más cuenta de lo que gastas, y si tiendes a sobrepasar el límite de lo que puedes gastar en tus tarjetas, usar una única tarjeta te ayudará a evitar daños mayores. 

Usa tu tarjeta de débito

Si echas mano de la tarjeta cuando te falta dinero, acostúmbrate a usar la tarjeta de débito (ligada a tu cuenta corriente o de cheques). Evitarás acumular deuda en la tarjeta de crédito, no recibirás facturas mensuales y el dinero saldrá directamente de tu cuenta corriente, así que posiblemente lo pensarás dos veces antes de comprar algo. 

Paga con puntualidad

Si pagas con retraso tu cuota mensual. En Estados Unidos, la compañía de crédito te cobrará un sobrecargo de 25 a 30 dólares. Si tienes tres tarjetas de crédito y pagas con retraso dos veces al año (aunque sea al día siguiente), terminarás pagando hasta 180 dólares más al año, revisa la tasas de interés en los bancos de tu país. 

Si te olvidas de pagar a tiempo y te acuerdas el mismo día en que se debe el pago o un día después, llama a la compañía de crédito. Algunas te permitirán hacer un pago por teléfono. Les das el número de cheque que vas a enviar y la cantidad, y envías el cheque. A veces cobran el equivalente a 10 o 20 dólares por este servicio, pero eso es la mitad de lo que te costaría la multa por pago con retraso, y evitará una nota negativa en tu expediente. También puedes hacer un pago por internet, pero infórmate si cobran comisión por la transacción. 

Calcula bien

El interés de las tarjetas de crédito va desde un 0% hasta un 30% o más, así que, si ya tienes deuda acumulada, tienes que saber exactamente qué tasa de interés estás pagando. Encontrarás esta información en la letra pequeña de tu factura mensual. Si la información es confusa, llama a tu compañía de crédito y habla con uno de sus representantes para que te explique todos los detalles. 

¿Por qué es tan importante la tasa de interés? Supongamos que debes 1.000 dólares a un interés del 22%. Si pagas sólo el mínimo obligatorio del 3%, tardarás 146 meses (12 años) en liquidar esa cantidad y terminarás pagando 1.237 dólares de intereses, más que la deuda original. Si tu tasa de interés fuera del 12%, tardarías 96 meses (ocho años) en pagar la misma cantidad. Aunque sigue siendo una cantidad muy elevada, supone un ahorro de dinero del 50%. 

Reduce el interés de tu tarjeta actual

Algunos expertos aconsejan que llames a tu compañía de crédito y les digas que quieres cancelar tu tarjeta para transferir tu balance a otra tarjeta con un interés más bajo. A veces, tu compañía prefiere reducir tu tasa de interés antes que perderte como cliente, pero esta estrategia no es del todo segura y sólo funciona si tienes un buen historial como cliente. 

Consigue una tarjeta con un interés más bajo

A menos que ya estés pagando el interés más bajo del mercado, quizá te convenga transferir tu saldo a una tarjeta con un interés menor. Sin embargo, ten cuidado con las llamadas tasas iniciales (introductory rates). Suelen durar de cuatro a seis meses y después pueden subir hasta el 30% o más. Y si pagas con retraso una de tus cuotas mensuales o te pasas del límite, el interés puede dispararse. 

A menos que sepas con seguridad que puedes pagar el saldo en el plazo especificado para la tasa inicial, te saldrá más a cuenta una tarjeta con un interés más alto, pero fijo. Una última trampa a evitar: pon atención al límite del crédito que te han concedido porque si te pasas de la cantidad permitida podría bajar tu puntuación de crédito, que los bancos utilizan para decidir si te conceden un préstamo o no. 

Estos enlaces pueden ayudarte a encontrar tarjetas con una tasa de interés anual baja (en los Estados Unidos). 

¡Ojo con las cuotas anuales!

Las compañías de crédito que te cobran una cuota anual por la tarjeta suelen ofrecer intereses más bajos, pero debes calcular si en realidad eso te sale a cuenta. Por ejemplo, si tu saldo es de unos 1.000 dólares al mes a un 6.9% de interés, y aparte de la deuda tienes que pagar 50 dólares al año para mantener activa la tarjeta, eso equivaldría a tener una tarjeta al 12% de interés sin pago anual. 

Consolida tu deuda

Si estás empezando a perder el control sobre tu deuda, existen muchas compañías especializadas en consolidar tus pagos. Por lo general, te ofrecen un préstamo a bajo interés con un plazo más largo de lo habitual para que puedas devolverles el dinero. Como servicios adicionales, pueden negociar con las compañías acreedoras para que te rebajen la deuda inicial, y pueden incluso ayudarte a recuperar tu puntuación de crédito. 

Sin embargo, debes tener mucho cuidado con la compañía que eliges porque la consolidación podría terminar saliéndote más cara que si pagaras tus deudas de forma individual y por tu cuenta. Asegúrate de leer bien la letra pequeña del contrato y pregúntate qué salen ganando ellos, porque aunque el interés que te ofrecen es bajo, luego suelen cobrar comisiones por cualquier servicio. 

Ten mucho cuidado porque muchas compañías de consolidación de deudas se presentan como consejeros, pero sus consejos no son siempre fiables. Hay quienes han terminado entregando sus casas como garantía para un préstamo, o utilizando los ahorros para la jubilación para poder pagar a la compañía que les negociaba la consolidación. 

La mayoría de los expertos financieros opinan que es mejor pagar las deudas de forma individual y sin que medie ninguna agencia. 

En los Estados Unidos el servicio de protección al consumidor pone a tu disposición varios informes (en esañol) para ayudarte en cuestiones de crédito y deudas. 

La Fundación Nacional de Consejo sobre Crédito (National Foundation for Credit Counseling, NFCC) es una organización sin ánimo de lucro, certificada por el departamento de vivienda y desarrollo del gobierno federal estadounidense (HUD), que opera en casi todo el país. Visita su página de internet en inglés o en español, o llama al 1-800-682-9832, donde te atenderán en español, para que te dirijan a la oficina más cercana de Consumer Credit Counseling Services de tu ciudad. Allí podrán negociar con las compañías acreedoras y trabajar contigo en un plan de pagos que te ayude a recuperarte económicamente a un precio mínimo. 

Si no vives en los Estados Unidos, consulta en el ministerio de finanzas de tu país a qué asociación te puedes acercar para proteger tus derechos financieros. En México, por ejemplo, existe la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) para orientar, atender y resolver quejas y reclamaciones de los usuarios de servicios y productos financieros. Los puedes llamar a este número sin costo: 01 800 999 80 80, 

10 IDEAS PARA AHORRAR DINERO

A continuación podrás leer diez útiles consejos que te ayudarán a ahorrar dinero, ya sea para proyectos especiales, la educación de tus hijos, tu jubilación o las emergencias familiares que puedan ocurrir. 

Anota tus gastos durante un mes

Ahorrar dinero no es tan complicado como parece, pero antes de recortar tus gastos, necesitas saber exactamente en qué se te va el dinero.

Para averiguarlo, anota durante un mes tus gastos diarios, semanales y mensuales. Puedes hacerlo en una aplicación móvil o en una libreta que lleves siempre contigo en el bolso. Es muy posible que te lleves una sorpresa. 

Una vez que te des cuenta en qué gastas el dinero, puedes decidir qué cosas son necesarias y de cuáles puedes prescindir. Ese café que te compras camino al trabajo o el agua mineral embotellada que sueles beber, pueden llegar a sumar una cantidad considerable al final del año, que te podrías haber ahorrado con un poco de planificación. 

Puedes por ejemplo, salir siempre de casa con una botella llena de agua de la llave o comprándote un termo para llevar al trabajo café hecho en casa. Si en tu trabajo cuentan con una máquina para hacer café, otra opción es esperar a llegar a las instalaciones de tu empleo, para tomarte el ansiado cafecito.

¿Y qué tal esa hermosa ropita de bebé que compras con tu tarjeta de crédito? Piensa en los intereses que te cobran cada mes si no pagas la totalidad de las compras. No creas que ya no podrás disfrutar de tu cafecito diario ni vestir a tu bebé con esas fantásticas prendas de moda. ¡Claro que lo puedes hacer! Lo importante es buscar alternativas que te permitan ahorrar. Plantéate el objetivo de gastar un poco menos y ahorrar un poquito más cada mes. Si lo piensas así, a lo mejor tendrás más motivación para evitar los gastos innecesarios. 

Págate a ti primero

El secreto para convertir el ahorro en un hábito es darte prioridad a ti. Esto no quiere decir que compres todo lo que te llama la atención, sino que te pagues a ti cada mes al igual que pagas a todos tus acreedores habituales. 

Plantéate un objetivo realista a largo plazo y luego “págate” guardando una cantidad de dinero fija en una cuenta de ahorros o de inversiones. Asegúrate de hacerlo el mismo día de cada mes (por ejemplo, cada día 10 del mes). Si te esperas a fin de mes para ver lo que te queda, probablemente te encontrarás con que no te queda gran cosa. 

La forma más fácil de hacer esto es programar una transferencia automática de una parte de tu salario, por muy pequeña que sea, desde tu cuenta corriente a una cuenta de ahorros, un fondo de pensiones o una cuenta de ahorro para la universidad de tus hijos. Tu meta es hacer del ahorro un hábito tan arraigado que ya no puedas imaginarte tu vida sin él. Al final de cada mes tendrás la satisfacción de saber que has conseguido proteger tu futuro y el de tu familia un poco más que antes. 

Planifica tus transferencias por etapas

La mayoría de los fondos de pensiones, como el IRA (siglas en inglés de Individual Retirement Accounts o Fondos Individuales de Pensiones), las cuentas de ahorro para la universidad u otras opciones para ahorrar, te permiten escoger la fecha para la transferencia automática desde tu cuenta corriente. Planifica estas fechas de modo que sepas que no te van a transferir dinero el mismo día a varias cuentas. 

Si te pagan cada dos semanas, programa una transferencia cada dos semanas. Si trabajas por cuenta propia y el dinero te llega de forma irregular, planifica dos fechas en mitad del mes, cuando no sueles pagar la mayoría de tus cuentas.

Reduce tus deudas

Liquidar tus deudas es una de las mejores formas de ahorrar dinero, porque el interés que pagas en la mayoría de los préstamos (especialmente en las tarjetas de crédito), es mucho más alto que el que ganas en la mayoría de las cuentas de ahorros. Así que reduce tanto como puedas tus deudas en tarjetas de crédito, préstamos de estudiante, préstamo para comprar el auto y cualquier otra deuda que puedas tener, para poder ahorrar mucho más. La única deuda grande que es razonable tener durante mucho tiempo es la de una hipoteca inmobiliaria. 

Para más información sobre cómo pagar tus deudas, consulta nuestra guía.

Conviértete en tu propio agente de préstamos

Cuando acabes de pagar un préstamo, continúa haciendo pagos mensuales, ¡pero a ti! Programa una transferencia automática de la misma cantidad desde tu cuenta corriente a una cuenta de ahorros o a un fondo de inversiones.

Motívate con un objetivo concreto

Decide qué es lo que de verdad quieres o necesitas (un sofá nuevo, un nuevo celular, unas vacaciones) y averigua lo que cuesta. Después márcate una meta realista, por ejemplo, date seis meses para ahorrar lo suficiente. Pon fotos de tu objetivo en el refrigerador o en tu billetera. Cada vez que te entren ganas de comprarte unos zapatos nuevos o comprarle a tu hijo un juguete más, que realmente no necesita, mira la foto y pregúntate si deseas tanto este capricho como el objetivo para el cual estás ahorrando. 

Abre una cuenta de ahorros que no puedas tocar

Ahorra para gastos más grandes, como el enganche de una casa o un auto, abriendo certificados de depósito. Estas cuentas bancarias no suponen ningún riesgo y ofrecen una tasa de interés más alta que las cuentas de ahorros normales, pero el dinero debe permanecer en el certificado de depósito durante un periodo de tiempo determinado (si lo sacas antes de tiempo, has de pagar una penalización). De esa forma, no puedes tocarlo cuando te entra la tentación de comprarte algo que no necesitas de verdad. 

Llena un frasco con monedas sueltas

Pon un frasco grande y de boca estrecha (para que no puedas meter la mano) en un lugar bien visible, y vacía allí cada noche las monedas que llevas en la billetera. Cuando el frasco esté lleno, puedes hacer paquetitos tú misma (en los bancos te darán los papeles para envolver las monedas) o usar las máquinas de contar cambio que se encuentran en algunos supermercados, para que te cambien las monedas por billetes. Al cabo de unos meses, este dinerito puede bastar para pagar un regalo de Navidad o la membresía en un gimnasio, por ejemplo. 

Ahorra los ingresos extras

Cada vez que recibas una cantidad de dinero extra, por ejemplo, una devolución de los impuestos, un pago que se había retrasado mucho, un bono en el trabajo o un regalo monetario, ingrésalo en tu cuenta de ahorros. O, si tienes deudas, úsalo para pagar tus tarjetas de crédito y préstamos, o para hacer un pago extra a tu hipoteca (al dinero capital, para que se reduzca la cantidad de interés que pagas a lo largo de los años). 

Recorta la gasolina

La gasolina es cara y cuanto menos uses, más ahorrarás. Si no puedes comprar un auto que use menos gasolina, trata de manejar con menos frecuencia. 

Haz turnos con otras mamás y papás para recoger a los niños de la guardería o con compañeros de trabajo para ir y volver del trabajo. Planifica tus mandados de modo que puedas hacer varios en la misma zona a la vez. Siempre que puedas, camina entre una tienda y otra o usa transporte público. Y para tus próximas vacaciones en coche, considera viajar a un lugar cercano.